EL BORDADO VENCE A LA PANDEMIA

Actualizado: nov 4


El barrio Mariscal, uno de los barrios icónicos para el movimiento comunal de Cartago, ha reactivado con fuerza sus actividades, en el marco de la "nueva normalidad" que impuso la pandemia del COVID-19. Ahora el bordado es el nuevo protagonista.


El confinamiento silenció temporalmente el tradicional bingo del parque Mariscal, donde cientos de familias se encontraban con la esperanza de ganarse unos pesos, pero con la seguridad de compartir una tarde de diversión con sus vecinos. Fue un golpe duro para este barrio que cuenta con un porcentaje alto de personas de la tercera edad. Sin embargo, el bordado es ahora la estrella.


Durante ocho años, los diferentes cursos que se han gestionado y desarrollado en su sede comunal han permitido tejer lazos, fraternidades y propuestas, como las clases de bordado que se llevan a cabo los martes y sábados, donde se unen generaciones alrededor de la tambora y los hilos.


Con la apertura parcial de actividades, la Junta de Acción Comunal, sumado al apoyo de un conjunto de vecinas encontraron en este curso una excusa para mantener fuerte el latir de esta comunidad.

El tejido bordado se ha convertido en una forma de aliviar las tensiones propias de esta época, además de una fuente alternativa para paliar las consecuencias económicas que ha dejado el confinamiento.


Guardando todos los protocolos de bioseguridad y el aforo, las vecinas de este importante sector de la ciudad, se encuentran para desde la economía popular vencer la soledad, la incertidumbre y el olvido de nuestras tradiciones.

78 vistas